jueves, marzo 08, 2007

DECLARACIÓN GIORDANO BRUNO 2000

El 17 de febrero de 1600, hace 400 años, moría quemado en la hoguera por "hereje" Giordano Bruno. En su memoria y en la de todos aquellos que han sido, y/o son, injustamente perseguidos por el mero ejercicio de su derecho a la libertad de conciencia se emite y difunde a partir hoy y se invita a todos a adherirse a la que denominamos "Declaración Giordano Bruno".

La Declaración se refiere al tema "sectas" que ha dado en la Historia, y sigue dando lugar aún hoy, a persecuciones injustas que no se fundan en otra cosa que en el prejuicio y en la intolerancia.

El término secta viene del latín "secare" que significa cortar o romper con. En consecuencia, secta sería un grupo escindido de otra comunidad. En el diccionario el término secta aparece con dos definiciones, una neutra "Doctrina particular enseñada por su autor y seguida y defendida por otros" y otra peyorativa "Falsa religión enseñada por un maestro famoso" Esta ambivalencia peyorativa-neutra, aparece en la mayor parte de los diccionarios y contribuye a la confusión respecto al sentido real del término.

Sociológicamente, el término "secta" fue introducido por Max Weber contraponiéndolo a las iglesias o religiones ya establecidas, a fin de aludir a las comunidades minoritarias enfrentadas cultural, doctrinal y organizativamente a la institución eclesiástica dominante. Otras definiciones sociológicas más modernas pretenden aludir a determinadas características. Así, Peter Berger define secta como "grupo religioso numéricamente restringido que vive en un estado de tensión constante de cara a la sociedad, cerrada a su influencia y exigiendo de sus miembros total lealtad y solidaridad", lo cual indudablemente es de aplicación a muchas órdenes religiosas católicas, budistas, musulmanas, etc.

La Comisión del Congreso de los Diputados para el Estudio de las Sectas en España declaró en 1989 que el término secta se usa "para referirse a grupos de limitado arraigo social, organizados en torno a unas doctrinas, religiosas o no". Al mismo tiempo añadió, por un lado, que "la sociedad ha ido cargando de connotaciones negativas el término secta" y, por otro, que "las llamadas sectas tiene pleno derecho a su existencia y a la presunción de inocencia de que disfrutamos todos los ciudadanos y grupos sociales". Con ello puso en evidencia lo contradictorio del concepto pues una cosa es tener "limitado arraigo social" y otra tener "connotaciones negativas".

Por consiguiente, resulta igualmente contradictorio usar el término secta, conscientes de que conlleva connotaciones negativas, y al mismo tiempo insistir en la presunción de inocencia de todo grupo tildado de "secta".

Por ello, la presente declaración quiere poner de manifiesto que la utilización actual del término secta, cuya definición es ambigua pero cargada de connotaciones peyorativas imprecisas:

1º Conculca el principio de presunción de inocencia, que establece Artículo 11 DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS, adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, al transmitir la imagen de que los grupos a los que se tilda de "sectas" tienen comportamientos delictivos o ilegales.

2º Da lugar a una discriminación inconstitucional dentro del conjunto de grupos religiosos o ideológicos al crear una categoría peyorativa presuntamente nociva o criminal llamada secta. Esta discriminación viola el artículo 2 de la citada Declaración que establece que "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole,.." así como el artículo 7 que establece que "Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación"

3º Coacciona el derecho a la libertad ideológica, religiosa y de asociación al transmitir a la sociedad un prejuicio contra los grupos a los que se califica de "sectas", lo que dificulta a sus miembros el poder declararse públicamente pertenecientes a esas organizaciones debido a las consecuencias discriminatorias negativas profesionales o sociales que se puedan derivar.

4º Dificulta gravemente la concordia y la cooperación entre las diferentes organizaciones religiosas o ideológicas al crear barreras de desconfianza artificiales debidas a las descalificaciones infundadas que se basan en prejuicios y no en hechos concretos. Estas descalificaciones dificultan el diálogo pacífico y la cooperación constructiva entre diferentes organizaciones religiosas o ideológicas

5º Propicia la aparición de los llamados "expertos" que encuentran en el tema "sectas" un ámbito adecuado para sus intereses personales de imagen (aparición en los medios de comunicación), económicos (publicación de libros, artículos e impartición de cursos), profesionales (asistencia psicológica o jurídica) etc. En general, estos "expertos" contribuyen más al obscurantismo y a la caza de brujas que a la claridad y a la convivencia social.

6º Coloca a las "sectas" en situación de indefensión pues la ambigüedad del concepto impide que prosperen las querellas por injurias. Los Tribunales rara vez consideran que el término secta deba ser considerado inequívocamente un insulto.

En consecuencia las organizaciones y personas firmantes, en aras de la libertad, la justicia y la convivencia social, RECHAZAMOS:

1º la utilización del término secta

2º los intentos de clasificar a los grupos religiosos o ideológicos como sectas y no sectas

3º la creación de los llamados Observatorios de Sectas que a priori, sin fundamento suficiente,
ponen en la picota a los grupos tildados de sectas.

4º la descalificación genérica realizada por los "expertos" que dañan la imagen de muchas organizaciones religiosas o ideológicas a las que califican de sectas pero que rara vez se traduce en denuncias concretas ante el Juzgado de Guardia.

Y, por el contrario, PROPUGNAMOS:

1º QUE se establezcan cauces de permanente y abierto diálogo entre los distintos grupos religiosos e ideológicos en aras de consolidar un clima de diálogo pacífico como instrumento de progreso y de posible cooperación para la mejora de la sociedad.

2º QUE sean las instituciones adecuadas del Estado (la Policía) las que investiguen a toda organización, religiosa o no, de la que se presuman comportamientos delictivos. Estas investigaciones no deben salir a la luz pública, para no afectar la imagen y el honor de las organizaciones investigadas, en tanto no se hayan descubierto indicios suficientes de delito que deben ser de inmediato puestos en conocimiento del Juzgado de Guardia.

3º QUE las autoridades, de acuerdo con la obligación de protección de las minorías que establece el artículo 7, tomen una postura activa para evitar y reparar los daños que ocasionan y han ocasionado, a las organizaciones minoritarias religiosas y a sus miembros, los prejuicios y el frívolo uso del descalificativo "secta".


Madrid, 17 de febrero del 2000

miércoles, noviembre 08, 2006

Historia de Violencia y Supresión de los Derechos Humanos

The early beginnings of the anti-religious movement in the United States, and its violent history and eventual downfall, have been extensively documented in other writings and will not be repeated here.

Information can be found at:http://www.cesnur.org/2001/CAN.htm
However, the nexus between the American and the European movements, and the planning and training sessions that occurred in the United States resulting in the exportation of the “deprogramming” techniques to European nations may not be so well known.

European members of anti-religious hate groups were trained in techniques of “deprogramming” by an American group, the American Family Foundation. According to a newsletter from the now-defunct Cult Awareness Network, Joseph Jansa from Pro-Juventud, a psychiatrist and a social worker by the name of Enrique Sagues traveled to the U.S. and spent three months there in 1985 getting trained in these techniques by members of AFF (Jolly West and Lorna and Bill Goldberg). Dr. Jansa was one of the attendees of the April 1999 FECRIS conference in Paris.

Perhaps Pro-Juventud (currently known as AIS) was attempting to learn more “successful” deprogramming methods from the Americans due to a disaster the previous year. In 1984, six members of the group Centro Esoterico de Investigaciones were brought to a hotel in Barcelona by the Catalan police, where they were held for 10 days during a forced deprogramming by members of the anti-religious group Pro-Juventud (now known as AIS, Assessment and Information about Sects). These six individuals were taken to a hotel outside of Barcelona where the windows were locked and they were held against their will.
Ten days later, the victims filed a complaint for illegal detention and other crimes against Pro-Juventud and the Catalan authorities. Although the Provincial Court and Appeals court exculpated the defendants, the case was taken to the European Court of Human Rights in Strassbourg. The European Court of Human Rights condemned Spain for violation of the right to freedom, and the six complainants will receive from the Spanish government 250,000 ptas each for moral damages and together 500,000 ptas for legal costs.



Rosa Boladeras, a former vice-president of FECRIS, has been with Pro-Juventud (currently known as AIS) since its inception in the late 1970s and is still a voting member of the Barcelona Pro-Juventud group.
Another deprogramming victim filed a penal complaint against Pro-Juventud in Bilbao for a kidnapping and attempted deprogramming in September 1998. She managed to escape from her captors by pretending to be cooperative and then running away while they were asleep. An article in “El Diario Vasco” describing the kidnapping named one of the Pro-Juventud members involved - Enrique Sagues, the social worker who had traveled to the U.S. in 1985 to be trained by AFF in deprogramming techniques. (Article Translated)
Pro-Juventud is listed by the AFF as an overseas resource organization.
Similar to the Spanish deprogrammers who were trained by AFF, a “cult expert” in Russia, Yevgeny Volkov, traveled to the United States in May 1999 to learn from the Americans. Reportedly he met with an AFF member, Carol Giambalvo, to learn about the deprogramming techniques devised in the U.S.